La diversidad corporal es lo natural. Así como lo vemos alrededor de toda la naturaleza, no ves dos flores o dos hojas exactamente iguales. Del mismo modo, los cuerpos humanos existen en una amplia variedad de formas y tamaños, y esa diversidad es completamente normal.
El peso no es un comportamiento que podamos controlar
El peso corporal no es una conducta, ni algo que podamos regular directamente. Está determinado principalmente por múltiples factores biopsicosociales, entre ellos:
- Genética (50–70%)
- Flora intestinal
- Factores hormonales
- Estrés
- Hábitos de sueño
- Experiencias de trauma y opresión
- Realizar dietas de forma crónica
- Condiciones de salud

Todos estos elementos influyen significativamente en el peso, más allá de la fuerza de voluntad o de lo que una persona haga o deje de hacer (1).
Los riesgos de prescribir pérdida de peso

La prescripción de pérdida de peso puede traer resultados adversos para quienes la siguen y no cuenta con evidencia de sostenibilidad a largo plazo.
Esto coloca a muchos pacientes en un ciclo constante de ganancia y pérdida de peso, conocido como «weight cycling» (2). Este ciclo puede tener consecuencias negativas tanto físicas como psicológicas.
El peso perdido tiende a recuperarse
Mantener la pérdida de peso a largo plazo es extremadamente difícil, y la recuperación del peso es común.
Un metaanálisis de 29 estudios sobre pérdida de peso a largo plazo encontró que:
- Más de la mitad del peso perdido se recuperó en dos años.
- A los cinco años, más del 80 % del peso perdido se había recuperado en su totalidad (3).

Esta evidencia muestra que las dietas centradas en reducir el peso no cumplen con la promesa de resultados duraderos.
Efecto a largo plazo de la restricción calórica
En 2007, Mann y su equipo realizaron una revisión sistemática sobre los efectos a largo plazo de las dietas basadas en restricción calórica.
Sus conclusiones fueron claras:
- Entre un 33% y 66% de las personas recuperan más peso del que perdieron después de hacer dieta.
- En algunos casos, los beneficios observados no se deben a la pérdida de peso, sino a otros factores como hábitos saludables, ejercicio o cambios en el estilo de vida.
Esto demuestra que la restricción calórica y los enfoques centrados en peso no son una estrategia efectiva ni sostenible para mejorar la salud a largo plazo.
Referencias
- Government Office for Science. (2007, October 17). Reducing obesity: Obesity system map. GOV.UK. Factores que influyen en el peso.
- Tylka, T. L., Annunziato, R. A., Burgard, D., Daníelsdóttir, S., Shuman, E., Davis, C., & Calogero, R. M. (2014). The weight-inclusive versus weight-normative approach to health. Journal of Obesity, Article 983495. https://doi.org/10.1155/2014/983495
- Hall, K. D., & Kahan, S. (2018). Maintenance of lost weight and long-term management of obesity. Medical Clinics of North America, 102(1), 183–197. https://doi.org/10.1016/j.mcna.2017.10.012
- Mann, T., Tomiyama, A. J., Westling, E., Lew, A. M., Samuels, B., & Chatman, J. (2007). Medicare’s search for effective obesity treatments: Diets are not the answer. American Psychologist, 62(3), 220–235. https://doi.org/10.1037/0003-066X.62.3.220